Cóctel en clave omakase
Cuando el emprendedor hostelero Josh Greenspan descubrió la experiencia del cóctel omakase durante una visita a Tokio, tuvo una idea: crear un espacio de hostelería en el que cada detalle se percibiera como algo intencionado, desde las bebidas hasta la arquitectura interior. Esa idea se convirtió en VV's Cocktail Room.
USM marca la pauta
Con 18 plazas en un espacio íntimo de 37 m² en Manhattan, este salón privado de cócteles quiere reinventar la experiencia del cóctel. Para hacer realidad su idea, Greenspan se asoció con USM. Con el apoyo de la marca, concibió un espacio único en el que el sistema USM Haller constituye el marco arquitectónico. Más que amueblar el interior, USM lo define: desde la barra del bar hasta las paredes, las estanterías y los espacios de almacenamiento perfectamente integrados, quedan unidos por paneles de color Steel Blue, estableciendo un lenguaje de diseño cohesivo y continuo en todo el espacio. El resultado es un entorno donde la hospitalidad y la arquitectura son inseparables.

Cócteles y nostalgia
Greenspan describe el espacio como una exploración del «futuro de ayer», un mundo inspirado en la estética futurista concebida entre las décadas de 1960 y 1990. Inspirándose en los recuerdos de Nueva York y el lenguaje visual de Tokio y Hong Kong, el espacio combina la modernidad atemporal de USM con una barra y mesas de nogal, una pared de bloques de vidrio, tapicerías en un intenso color burdeos y una iluminación evocadora para crear un ambiente que resulta a la vez nostálgico y vanguardista.


Un asunto familiar
El proyecto, que lleva el nombre de Vivienne, la hija de Greenspan, se llevó a cabo con un equipo de colaboradores de toda la vida, amigos y familiares. La agencia Behind Bars desarrolló la barra a medida, mientras que el padre de Greenspan diseñó y construyó el banco con vistas a la zona. Greenspan se asoció, además, con el galardonado barman Neal Bodenheimer y su viejo amigo Vincent Favela para dar forma a la carta de cócteles omakase. Su madre, autora de libros de cocina superventas, creó la carta de aperitivos que complementa la oferta de cócteles.

Fomentar la conexión
Esta colaboración supone un hito importante para USM. Desde su lanzamiento en 1963, el sistema USM Haller se ha mantenido prácticamente sin cambios, equipando hogares, lugares de trabajo, locales comerciales e instituciones culturales de todo el mundo. VV's Cocktail Room demuestra cómo el sistema modular inspira soluciones que van más allá del mobiliario para dar forma a la arquitectura y el interior en torno a la conexión, el servicio y el ambiente.
Si desea comprar un mueble USM Haller, puede diseñarlo con nuestro configurador en línea; o puede contactar con su distribuidor local aquí.



