Sostenibilidad deliciosa
Materia prima de alta calidad, una elaboración minuciosa y sostenibilidad. parece lógico que la marca de chocolate Laflor haya diseñado su tienda de Zúrich con módulos USM. Y es que USM y Laflor comparten los mismos valores. Aunque las cosas podrían haber sido muy diferentes.
Laura Schälchli, cofundadora y directora general de Laflor, se encuentra en la amplia sala de ventas y eventos de Altstetten, Zúrich. A través de las paredes acristaladas se divisan unos tambores giratorios. En ellos, la masa de cacao se somete a un proceso de conchado durante días: la agitación constante de los trocitos de cacao, la manteca de cacao, un poco de azúcar e ingredientes selectos da como resultado chocolate tras 36 horas. En visitas guiadas y talleres, Laura muestra cómo se elabora el chocolate. ¿Cuál es la misión de Laflor? «Desarrollar productos que sigan el ciclo natural sin consumir recursos innecesariamente. La sostenibilidad es la base de todo lo que hacemos», afirma Laura Schälchli.

Esto comienza por los productores: «Trabajamos con agricultores de cacao que fomentan la biodiversidad y evitan que se talen bosques vírgenes para dar paso a monocultivos». Esta conciencia sobre el impacto de las propias decisiones también se refleja en la elección del mobiliario de la tienda. ¿Cómo debe ser una tienda artesanal en la que se presenta un producto extremadamente sostenible, pero también bastante caro? Para Laura Schälchli, que estudió Gestión del Diseño en Nueva York, estaba claro: «Un mobiliario barato no encaja con nosotros. Además, un producto de calidad es, por definición, más sostenible, porque dura mucho tiempo».


La historia de Laflor comenzó en 2017 en Zúrich. Laura Schälchli, Zelia Zadra, Heini Schwarzenbach e Ivo Müller desarrollaron juntos la visión de un chocolate sostenible «Bean-to-Bar». Querían que todo el proceso de elaboración, desde la materia prima hasta la tableta final, estuviera en sus manos. A ello se sumaron la dedicación a la artesanía más exquisita, una amplia responsabilidad ecológica y mucho, mucho tiempo. El resultado: un sabor excelente y chocolate Grand Cru.


Hoy en día, este chocolate se vende, entre otros lugares, en el mostrador de color verde oliva de USM. A partir de elementos del sistema de mobiliario USM Haller, Laflor ha creado un gran mueble expositor y un aparador para exhibir sus especialidades. «Todavía estamos trabajando en la disposición ideal. Es algo que aún puede ir evolucionando», explica Laura. Gracias a la modularidad del sistema USM, esto siempre es posible.


Fue precisamente esta característica la que acabó convenciendo a Laura Schälchli. «Al principio tenía una actitud escéptica hacia USM», recuerda. Por aquel entonces, solo conocía las configuraciones estereotipadas del estudio fotográfico de su padre. Desde que trabaja con USM Haller, se ha convertido en una fan. «La flexibilidad me ha sorprendido de verdad», afirma Laura. Ahora incluso sueña con tener USM también en casa. «Solo un mueble pequeño. Uno solo. ¿Quizás una mesita de noche?»
Si desea comprar un mueble USM Haller, puede diseñarlo con nuestro configurador en línea; o puede contactar con su distribuidor local aquí.









